HACIA UNA TEORÍA DE LA ANAMORFOSIS TRANSFORMATIVA GENERALIZADA (ATG)
Por Armando Almánzar-Botello
A: Martin Heidegger, Jacques Derrida, Gilles Deleuze, Jürgen Habermas, Jacques Lacan, Umberto Eco, Jurgis Baltrušaitis, Arnold Hauser, in memoriam
A Edgar Morin, in praesentiaBREVES ANTECEDENTES HISTÓRICOS
Podríamos decir que el concepto moderno de lo que hoy denominamos «deformación» en las artes visuales se inicia, según establece Arnold Hauser, en el momento histórico de la crisis del modelo clásico de la representación figurativa e ilusionista del Renacimiento, punto de bifurcación que ha sido nombrado por los historiadores del arte con el término «manierismo».
Ese manierismo, en el contexto no solo de las artes visuales sino de la literatura y el pensamiento, comporta un gesto de sutil desvinculación de los modelos clásicos en los que la perspectiva y la subjetividad, bajo el control de una razón trascendental, crearon una visión estable y pacificada del mundo en correspondencia con la tradición greco-latina-judía —digamos falogocéntrica o monológica— frente a la realidad compleja del universo.
Con el paso de los siglos, el arte y el pensamiento occidentales, bajo la originaria potencia disruptiva del manierismo, se han venido transformando hasta llegar a los llamados períodos romántico, moderno, vanguardista y posvanguardista contemporáneo. Dichos movimientos terminan por revelarse como herederos tardíos de dicho impulso manierista y deformante, con el que se manifiesta en su origen la gran crisis y problematización del modelo clásico del Renacimiento.
EL DESLINDE DE LA FORMA. (De la Restricción a la Generalización)
La comprensión de la distorsión en el arte contemporáneo exige un rigor taxonómico que supere la limitación histórica de la técnica.
Debemos distinguir aquí entre la anamorfosis restringida (o clásica) y la Anamorfosis Transformativa Generalizada (ATG).
Mientras que la primera (la anamorfosis óptica, catóptrica (cilíndrica o piramidal) y dióptrica), es una deformación reversible, regida por una simetría inversa respecto a la perspectiva lineal ilusionista y sujeta a leyes matemáticas y ópticas predecibles, la ATG emerge como una categoría superior que incluye tanto lo reversible como lo irreversible.
Al generalizar el concepto, afirmamos su étimo transformativo para desalojarlo de la perspectiva restringida. No se trata de un retorno a un modelo isomórfico, sino de reconocer que la distorsión irreversible —aquella visceral, orgánica y pulsional presente en pintores como Francis Bacon o Chaim Soutine— constituye una alteración de la figura que no puede ser “corregida” por un simple cambio de posición del espectador.
USO DE METÁFORAS EPISTEMOLÓGICAS. (La Termodinámica del Caosmos)
Para dotar a esta teoría de una base ontológica, utilizo la termodinámica como recurso analógico o metáfora epistemológica.
La Termodinámica del Equilibrio (Anamorfosis Reversible)
Corresponde a la "geometrodinámica" de la perspectiva reglada donde la energía formal es recuperable.
La Termodinámica del No Equilibrio (Anamorfosis Irreversible)
Esta categoría se basa en la visión de Ilya Prigogine. Este territorio se define por estructuras disipativas.
Allí, la distorsión no es un error, sino un proceso de autoorganización en el suspenso espacial de un caosmos. Esta es la respuesta a la “aleatoriedad y contingencia” que Gilles Deleuze sitúa frente al determinismo clásico.
EL SUJETO FRENTE AL GE-STELL. Del Symptôme a la Contraefectuación
Es imperativo diferenciar nuestra ATG de:
1) La «Anamorfosis Psicoanalítica Lacaniana»
Establece una diferencia entre el ojo, la visión, el punto geometral de dominio óptico y la mirada como “objeto a” de la llamada pulsión escópica, que viene a escapar a la visión.
Con su teoría de la Anamorfosis (tal como la desarrolla en su seminario Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis), Lacan desea formalizar el testimonio de que la mirada no está bajo control del ojo ni de la visión.
El gran psicoanalista francés viene a decirnos: la mirada es una revelación o testimonio de que el mundo nos mira antes de que podamos capturarlo con el «ojo supuesto soberano» y su creída visión avasallante.
Paradójicamente, Lacan intenta definir de forma geométrica algo que escapa a la razón geométrica del cálculo cartesiano y a la perspectiva geometral de la visión: la mirada omnipresente y omnipotente de la muerte. Esa calavera anamórfica que nos mira como mancha en el cuadro «Los embajadores» de Holbein, antes de que podamos percibirla en la visión oblicua que restablece la oculta presencia de la muerte, con la deflación o la caída del «sujeto supuesto al saber» que ella comporta.
2) «Anamorfosis Generalizada» de Jacques-Alain Miller.
Para Miller, esta última es una alteración simbólica y epocal de la percepción, un symptôme (síntoma) padecido por el sujeto bajo el dominio del Ge-stell heideggeriano y la celularización del ser de Franco “Bifo” Berardi.
La ATG debe operar sobre las tres esferas de la racionalidad definidas por Jürgen Habermas en su Teoría de la Acción Comunicativa.
El Anamorfo Transformativo Generalizado, como Neometamorfo en contexto, interviene para evitar que estas esferas se desconecten del Mundo de la Vida:
El «Neometamorfo de la Cognición» en la Racionalidad Cognitivo-Instrumental
El «Neometamorfo Est/ético de la Racionalidad Estética»
TERMINOLOGÍA ESENCIAL DE LA ATG (Anamorfosis Transformativa Generalizada)
Reversible / Irreversible
La reversibilidad define a la anamorfosis clásica donde la figura retorna a su isomorfismo original. La irreversibilidad define a las deformaciones orgánicas y viscerales que no poseen un punto de retorno óptico, ligándose a la termodinámica del no equilibrio.
Symptôme / Sinthome (Lacan)
Signos padecidos / Signos esclarecidos
Efectuación / Contraefectuación
La efectuación es el hecho material de la catástrofe o el accidente (Gilles Deleuze: Lógica del sentido). La efectuación opera en el contexto de la causalidad de los cuerpos.
La contraefectuación es la operación creativa que toma ese accidente para hacerlo devenir acontecimiento est/ético. Dicha contraefectuación produce una superficie incorporal de “cuasicausalidad” por la que se despliegan los acontecimientos/ sentidos (Gilles Deleuze; Jacques Lacan).
Por Armando Almánzar-Botello
«Es necesario aclarar que los criterios de “reversibilidad” e “irreversibilidad” aquí son utilizados en su relación con la geometría, la óptica, las leyes científicas de la perspectiva, la termodinámica y una teoría semiótica general de las formas y las deformaciones.»
«La anamorfosis, entendida en sentido estricto, se encuentra en una relación de simetría inversa con respecto a la perspectiva lineal ilusionista.»
La visceral o espontánea “distorsión irreversible” de una figura en la semiótica dibujística y pictórica, no es igual o equivalente al rigor matemático, lógico, geométrico, predecible, perspectívico de la “deformación reversible” en las imágenes figurativas, esa deformación que viene a caracterizar lo que entendemos por “anamorfosis restringida”, “reversible” o propiamente dicha.
La deformación reversible, parte de la vigencia de un punto de vista original imitativo-ilusionista.
Para generalizar operacionalmente el concepto de anamorfosis debemos afirmar su étimo tranformativo y desalojar dicho concepto del campo de la perpectiva lineal restringida, esa perspectiva que, con su rigor, posibilita la reversibilidad de lo deformado para hacerlo retornar a un modelo figurativo-realista, a una imagen isomórfica, imitativo-ilusionista o ilustrativa, con respecto a su referente realista de partida.
En el sentido de la perspectiva reversible y reglada podríamos entonces definir con precisión variadas modalidades de ella en función de los puntos de vista que se consideren como puntos referenciales de apreciación. De ahí la posibilidad óptica de una simultánea multiplicidad de perspectivas que pueden coexistir en una misma imagen con puntos de fuga diferentes.
Mas esta real apertura a la que hacemos referencia en el párrafo anterior se mantiene en el territorio de una especie de “geometrodinámica” que respeta la reversibilidad, y se conceptualiza como algo bastante alejado de lo que, siguiendo al filósofo Gilles Deleuze, ahora hemos de caracterizar como “aleatoriedad, contingencia o azar no determinista de un caosmos” como suspenso espacial de imágenes irreversibles.
Me atrevería a decir, metafóricamente hablando, que la referida generalización de la idea de anamorfosis permite relacionar la deformación y la distorsión en las figuras de un pintor como el angloirlandés Francis Bacon, por ejemplo, con una suerte de “termodinámica del no equilibrio formal”, territorio en el que operan unas estructuras disipativas, irreversibles y caóticas, que posibilitan no obstante procesos de autoorganización distintos de la termodinámica clásica del equilibrio, propia de los sistemas reversibles relacionados con la perspectiva lineal ilusionista.
Es necesario aclarar que los criterios de “reversibilidad” e “irreversibilidad” aquí son utilizados en su relación con la geometría, la óptica, las leyes científicas de la perspectiva, la termodinámica y una teoría semiótica general de las formas y las deformaciones.
Así como Jacques Derrida generaliza los conceptos de texto y escritura y elabora ideas de ellos que operan también en la voz como foné, también, generalizando el concepto de anamorfosis y afirmando su etimología como transformación, podemos llamar “anamorfosis transformativa generalizada” a las alteraciones o deformaciones de las figuras que incluyen las distorsiones no reversibles o viscerales, como las creadas por el pintor Francis Bacon, y las rigurosas deformaciones regladas, perpectívicas, geométricas y reversibles desde un punto de vista específico, conocidas como anamorfosis en sentido estricto.
Se hace necesario aclarar que nuestra idea o propuesta de generalización de la anamorfosis como distorsión est/ética, para incluir en la concepción ampliada de dicho concepto tanto las distorsiones reversibles como las irreversibles en los ámbitos dibujístico y pictórico, es diferente de la noción histórica, tecnosocial, antropológica y psicoanalítica de “anamorfosis generalizada” –idea creada por el psicoanalista Jacques-Alain Miller y entendida como alteración o distorsión simbólica y epocal en la percepción de la realidad–, aunque pueda guardar cierta relación profunda con esta.
Un ejemplo de esa relación sería la pintura de Francis Bacon, en la que resulta posible constatar que una situación histórica y existencial de alteración angustiosa del ser-en-el mundo por efecto del Gestell heideggeriano (anamorfosis generalizada en sentido milleriano), con los cambios acelerados del tejido social y el incremento de la desorientación, la fragmentación, la obsesión con la muerte y la conciencia dolorosa de vulnerabilidad que dicho malestar o encuadre comporta, puede llegar a semiotizarse artísticamente en el territorio pictórico por medio de la utilización de alteraciones, distorsiones o deformaciones no reversibles de las formas y figuras en la neofiguración.
Nuestro concepto de “generalización transformativa de la anamorfosis” como transformación (tanto reversible como no reversible) de formas y estructuras en el dibujo y la pintura, guarda también una relación con los regímenes de pensamiento propios de Jacques Derrida y Gilles Deleuze.
ADENDAS
«CELULARIZACIÓN ANESTÉSICA DEL SER» Y «ANAMORFOSIS GENERALIZADA» DE LA SUBJETIVIDAD-CUERPO
«Como consecuencia de las brutales y quizá irreversibles fragmentaciones entrópicas y distorsiones nihilistas y psicóticas de la subjetividad que ambos conceptos críticos alumbran en el seno del Gestell capitalista actual; como resultado verificable de la absolutización de una estrecha, utilitaria, programadora y ciega racionalidad instrumental de frío dominio militar y económico planetario; como real efecto de la desecación de lo simbólico, del imperio de la heterodireccionalidad y del hedonista, anestesiante y paradójico “interaccionismo digital desvinculante”, con su destructiva hiperconectividad operando en el contexto de una individualista lógica consumista de mercado, hipertrofiada y criminal, podríamos afirmar y constatar que existe una crucial y profunda relación conceptual entre lo que Jacques-Alain Miller denominó estado de “anamorfosis generalizada” y lo que Franco “Bifo” Berardi cataloga como “celularización del ser”.»
FRAGMENTACIONES...
«La “fragmentación de primer grado”, como fragmentación en bruto y accidente padecido, no es igual a la “fragmentación artística contraefectuada”, como recurso formal orientado por “signos esclarecidos”, dotados de direccionalidad y orientación semióticas y est/éticas. El primer tipo de fragmentación es una manifestación ciega de la alienación producida por el Gestell, es un síntoma (symptôme); el segundo tipo constituye un “savoir-faire”, un selectivo “saber-hacer” con la “fragmentación” como síntoma padecido; esa contraefectuación transformativa de la fragmentación permite su efectiva conversión en real y vinculante sinthome borromeo, est/ético, en goce temperado e incurable, en activo recurso semiótico para una liberadora, potencial y desterritorializante exploración del sin-sentido y de la Ereignis, entendida como acontecimiento trans-apropiador y co-apropiador.»
Armando Almánzar-Botello
Blog Otros Textos Mutantes: https://almanzarbatalla.blogspot.com/2025/08/la-idea-compleja-de-anamorfosis.html?m=1

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