domingo, 22 de febrero de 2026

FRANCO «BIFO» BERARDI: DESERTAR DESDE UN “TODO” PERDIDO...

DESERCIÓN: ¿PUEDE LEERSE AQUÍ A BERARDI EN CLAVE DELEUZIANO-GUATTARIANA?

«Lo que Berardi llama “deserción”, vendría a constituir eso que Kafka intuye como exceso enigmático de fuerzas, como desmedida y acto de escritura-pensamiento que permite contemplar nuestro propio dolor, nuestro propio encierro, nuestra propia disminución de potencia, desde un punto de vista que, si bien no elimina nuestro sufrimiento, nos faculta para “retocarlo”, para percibirlo desde otra perspectiva: esa que puede implicar la construcción de nuevos dispositivos o agenciamientos maquínicos de deseo creador.» Armando Almánzar-Botello

«No toda manifestación de la pulsión de muerte constituye un mero “pasaje al acto” (passage à l'acte) asesino, suicida o consumista-bulímico. Cuando la pulsión de muerte es incitada-convocada a “hablar”, deviene fuerza que transforma lo tético, reinscribe los límites y crea o genera vitales neoterritorialidades simbólicas. Este es precisamente el papel del “sinthome borromeo” como invención y lazo social.» Armando Almánzar-Botello

.                                         Franco «Bifo» Berardi

Por Armando Almánzar-Botello

Neoliberalismo sionista y genocida: «En nuestros días, el judío asimilado por un Estado militarista y genocida, miembro de una elite planetaria, parte representativa de la clase dirigente y guerrera a nivel mundial, ya no es el nómada deleuziano que transmigra y explora los límites; ya no es el receptivo jasid de la peregrinación iniciática constante; ya no es la víctima sino el victimario; ya no es el que vagabundea, dolorosa o creativamente, sino el que, desde la prepotencia de un Estado belicista, racista y de vocación saqueadora, pone al otro más débil en forzada situación de padecer la desterritorialización como desarraigo y línea de fuga mortal, no mutante...» Armando Almánzar-Botello


Afirmaban los filósofos Gilles Deleuze y Felix Guattari que el “callejón sin salida” puede formar parte de lo que denominan “rizoma”: El Anti-Edipo;  Mil Mesetas; Kafka. Por una literatura menor...)

Lo que Franco “Bifo” Berardi denomina “deserción” con respecto a una suerte de callejón sin salida constituido por la “máquina-mundo” actual, ¿no podría devenir en una tangente de fuga o desterritorialización (Deleuze, Guattari) “finalmente” liberadora?

Al proponer y/o trazar el abandono de la dimensión “molar” de un “todo” perdido, ¿no abriría Berardi, desde una “punta fina” de la depresión parcial de un sujeto dividido, la posibilidad política y “molecular” de “contraefectuar” (Deleuze) el “accidente” del nihilismo paralizante, y así crear o generar, sobre la marcha, lo que Gilles Deleuze, Felix Guattari y Chantal Mouffe quizá denominarían “una vertiente inédita o nueva de pueblo-acontecimiento”?

¿En esa “deserción”-provocación no se podría reafirmar el lazo o vínculo social de un modo correspondiente a lo que Deleuze, siguiendo a Nietzsche, denominó transmutación de valores en el punto atópico y aleatorio de un “nihilismo consumado”?

El hecho de Franco Berardi publicar un libro sobre el problema en cuestión, ofrece el testimonio palpable de que algo excede en el sujeto de la escritura a la simple posición depresiva y nihilista... ¿Invitación a la réplica, al cuestionamiento? ¿Provocación política desde un acto de escritura singular entendido como saturación de la semántica neolibertaria y como aparente claudicación? ¿Instigación indirecta y estratégica a la protesta y a la búsqueda de nuevas alternativas reales frente a la dura y dolorosa evidencia de un complejo momento histórico, neoliberal y neofascista?

También Franz Kafka percibió, en el plano micropolítico, algo equivalente a lo que decimos en el nervio principal del párrafo anterior:

     «Me resulta siempre incomprensible que a casi todo el que sabe escribir le sea posible objetivar el dolor en medio del dolor, de tal manera que yo, por ejemplo, en medio de mi desdicha, todavía con la cabeza ardiendo de desdicha, puedo sentarme y comunicar a alguien por escrito: Soy desdichado. Sí, puedo incluso ir más allá de eso y fantasear con distintas florituras sobre mi desdicha, conforme a mi propio talento, el cual no tiene nada que ver con la desdicha misma; puedo fantasear con sencillez, o mediante antítesis, o con orquestas enteras de asociaciones. Y no es en absoluto mentira, y no calma el dolor, es, sencillamente, un exceso de fuerzas que por sí solo se produce en un instante en que, sin embargo, el dolor ha consumido visiblemente todas mis fuerzas hasta el fondo de mi ser, fondo que el dolor continúa arañando. ¿Qué clase de exceso es ese?» Franz Kafka: Diarios, 19 de septiembre de 1917

17 de febrero de 2025

Copyright © Armando Almánzar-Botello. Reservados todos los derechos de autor. Santo Domingo, República Dominicana.
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LA LÍNEA DE FUGA ES LIBERADORA; PUEDE SERLO TAMBIÉN LA IDEA DE “DESERCIÓN”, ENTENDIDA ESTA COMO SUBVERSIVOS DEVENIR-MOLECULAR Y DEVENIR-INVISIBLE DELEUZIANOS...

Por Armando Almánzar-Botello

Sigo entendiendo que filosofar no es una mera actividad tautológica, filológica o de mera constatación de significados canónicos.

Como ya he dicho, para mi forma est/ética de percibir los deslindes entre conceptos, filosofar puede ser también crear nuevos “personajes conceptuales” (G. Deleuze F. Guattari), haciendo vibrar intensivamente las palabras (G. Deleuze), “virando los términos en contra de sus presuposiciones” semánticas...

En Franco “Bifo” Berardi existe una contextualización del término “deserción” que lo saca de su significado depresivo, melancólico, reactivo y pasivo-nihilista. La misma vibrante intensidad de su planteamiento, de su conceptualización, ofrece un vivo testimonio de eso que Kafka denominó “fuerzas enigmáticas que exceden al dolor y a su clausura”, mas permiten explorar hasta el agotamiento mismo de ciertas otras fuerzas... En Berardi, esas fuerzas encuentran su lugar en el discurso...

La categoría de “líneas de fuga”, desde la “perspectiva” de Alberti hasta el pensamiento de Deleuze y Guattari, más que una simple defensa del organismo, ofrece la posibilidad de pensar la desaparición o disolución de la forma figurativo-ilustrativa en el punto de fuga, para permitir la constitución de “otro cuerpo”, el erógeno (distinto de la carne, como en la pintura del artista angloirlandés Francis Bacon).

Ese cuerpo permite sobrevolar el mero accidente biológico del organismo para generar lo que Jacques Lacan denominó “parlêtre”, “ser-hablante”, “cuerpo-parlante”, constituido por el encuentro traumático de “lalangue” y el organismo...

La fuga, en el pensamiento de Gilles Deleuze, de Berardi, y hasta de Jacques Lacan, es un juego topológico y transformativo de tensiones vectoriales que permiten transformar el organismo en cuerpo, en Cuerpo sin Órganos (CsO)... Todo cuerpo libidinal y erógeno implica el trazado de una “fuga” con respecto al organismo meramente biológico...

Otra cosa muy distinta es la crítica a que Jacques Derrida somete el concepto de “cuerpo sin órganos”, como posible reducto de una metafísica de la presencia... 

Armando Almánzar-Botello

24 de febrero de 2025

(Comentario en el muro del psicoanalista y pensador Jorge Alemán Lavigne)

Copyright ©️ Armando Almánzar-Botello. Santo Domingo, República Dominicana. Reservados todos los derechos de autor.
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¿«GE-STELL» (PELIGRO) / «EREIGNIS» (LO QUE SALVA)?

«Donde está el peligro crece también lo que salva.» Friedrich Hölderlin

Por Armando Almánzar-Botello

«Jamás probar. Jamás fracasar. Da igual. Prueba otra vez. Fracasa otra vez. Fracasa mejor.» Samuel Beckett: Rumbo a peor

«Sol: Alguien acaba de irse / En el cuarto / Queda un suspiro / Vida que deserta // La calle / Y la ventana abierta // Un rayo de sol / sobre el césped.» Poema de Pierre Reverdy (Traducción de Octavio Paz)

Para Franco “Bifo” Berardi son la vida misma y la historia humana de Occidente las que actualmente “desertan”, pudiendo quizá ser comprendida esta “deserción” en el sentido de una hegemonía total de lo que Martin Heidegger denominó “Ge-stell”, interpretado dicho término como “estructura técnica de emplazamiento” que aprisiona y deseca a la “vida creadora y activa” misma, al esta última “encontrarse” ahora programada por el “nihilismo metafísico realizado”, en el que lo ontológico se somete a lo óntico.

Frente a la deserción que es la “vida programada”, el filósofo italiano parece proponer una suerte de “deserción en segundo grado”, una “deserción de la deserción”, ahora entendida esta como imprevisible “desterritorialización liberadora” hacia lo desconocido, hacia lo “real abierto” pluripotencial, desde los que se podrían inventar nuevas “armas de reconstrucción masiva”... paradójica y deleuzianamente hablando...

Armando Almánzar-Botello

21 de febrero de 2025

(Comentario en el muro del psicoanalista y pensador Jorge Alemán Lavigne).

Copyright ©️ Armando Almánzar-Botello. Santo Domingo, República Dominicana. Reservados todos los derechos de autor.
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DESERTAR NO ES CLAUDICAR...

Por Armando Almánzar-Botello

Cito aquí a Martin Heidegger porque una componente de su método de filosofar es jugar con los étimos, y en ocasiones “virarlos contra sus presuposiciones”...

El abandono de lo “entrelazado” no es necesariamente sinónimo de claudicación; podría también referise a un abandono transformativo de la “trama condicionante de los poderes o dominios programadores” (Ge-stell heideggeriano, por ejemplo) que constituyen, forman y deforman a las subjetividades, obliterando al sujeto dividido del inconsciente freudo-lacaniano...

Cuando Gilles Deleuze y Félix Guattari nos hablan de “líneas de fuga creativas y liberadoras”, aluden a esas fuerzas enigmáticas que rompen con los límites del dominio programador y con la axiomática misma de un sistema pretendidamente cerrado...

Filosofar es crear nuevos conceptos, reutilizar los términos ya existentes dentro de otras configuraciones, crear “personajes conceptuales” (G. Deleuze, F. Guattari...). Lo filosófico, como reino de la creación de conceptos, violenta lo estrictamente filológico y etimológico para abrir y orientar el pensamiento, desde el lenguaje y no desde la ideología, hacia nuevos recursos y decursos...

Desertar: desistir, abandonar, huir, escabullirse... Así también el concepto de “fuga” no implica abandono de la lucha sino creativo y subversivo “atravesamiento de límites”, según una lógica no meramente dialéctica, del “anti”, sino —como dice otro filósofo francés, Jacques Derrida—: una lógica del “más allá” (au-delà)...

Armando Almánzar-Botello

19 de febrero de 2025

(Comentario en el muro del psicoanalista y pensador Jorge Alemán Lavigne)

Copyright © Armando Almánzar-Botello.

Reservados todos los derechos de autor. Santo Domingo, República Dominicana.

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