jueves, 5 de marzo de 2026

Contradictio in adjecto

¡¿PERO A QUIÉN SE LE OCURRE INSINUAR UNA FALSA, OPORTUNISTA Y HASTA PERVERSA ECUACIÓN COMO ESTA: «GREGOR SAMSA = DONALD TRUMP»?!

Por Armando Almánzar-Botello


La terrible situación del mundo actual no es el resultado de que un «monstruo como Gregor Samsa», supuestamente igual a Donald Trump, haya arribado al poder... El que dice una cosa así... por lo menos no ha leído o no ha entendido «La metamorfosis» de Franz Kafka.

Algunas causas del estado entrópico actual por el que atraviesa casi toda la humanidad podrían ser: Decadencia de la autoridad legítima basada en la justicia y el respeto a las normas («autoridad deóntica» de Bochenski) y del conocimiento efectivo (la «autoridad epistémica» de Bochenski).

Esta falsa legalidad de la fuerza bruta y de la mera opinión irreflexiva ha degenerado en ciego autoritarismo y en apoyo reactivo del hombre-masa a la «vocinglería» que lo descalifica a él mismo. Es el oportunismo del cálculo de conveniencias que se propone aplastar al sujeto crítico-político en proceso.

Otro factor que propicia «lo peor» es la «servidumbre voluntaria» (Étienne de La Boétie) del hombre cualquiera (el Das Man de Martin Heidegger: el Uno que padece la homogeneización y «opina» sin esfuerzo ni riesgo reales).

El gran «delirio de presunción» (Hegel; Lacan) de dicho hombre cualquiera bajo la «ley del corazón», ha generado un territorio universal de falsa percepción de la libertad: todo el mundo opina, pervertido el proceso de comunicación por las fake news, la falta de real esfuerzo propio por parte de los muy embrutecidos usuarios para adquirir el conocimiento sobre su propio contexto de enunciación.

Un falso y «retaceado» conocimiento o torpe «saber universal» ha sido promovido perversamente por las plataformas tecnotelemediáticas para crear un tipo humano acéfalo, sin capacidad para ejercer el pensamiento crítico y así poder operar la relación dialéctica necesaria entre lenguaje, código escrito y pensamiento.

La subida al poder del «superhombre» del engreimiento nihilista terminal, un Donald Trump, por ejemplo, es resultado de esta dinámica del capitalismo neoliberal de «acción directa» brutal y apresuramiento cretinizante de las masas.

La «personalidad autoritaria» aprovecha hoy, para lograr su casi total hegemonía, una suerte maldita de «autoritarismo en potencia infuso en la ineducada y universal mediocridad, ético-política y cognitiva», de las colectividades degeneradas en mero «populacho». Esto sucede con la mayor parte del género humano. No hay ningún interés por parte de los poderes estatales o privados porque esto cambie. El sistema no se propone crear sujetos críticos de pensamiento alerta que puedan cuestionarlo.

Por otro lado, querido amigo, es casi un crimen, o por lo menos una imperdonable e injusta contradictio in adjecto (contradicción de términos), situar a Gregor Samsa, personaje principal del relato «La metamorfosis» de Franz Kafka y paradigma de la víctima total (además de metáfora de la erosión ontológica del hombre de los siglos XX y XXI), en el bando de los herederos del poder triunfante.

«Gregor Samsa = Donald Trump»: ¡esa ecuación es un error grave, un perfecto disparate interpretativo que niega y se carga la estructura misma del texto de Kafka!

Sería más bien un fallo hermenéutico propio de los seguidores de Donald Trump, para quienes respetar la autoridad de los textos literarios sería un chiste sin tripa desde su punto de vista de bárbaros desenfrenados que violan hasta la misma integridad de la vida humana.

Un abrazo grande, incondicional, viejo y querido amigo.

5 de marzo de 2026

© Armando Almánzar-Botello. Santo Domingo, República Dominicana.

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